Responsabilidad, compromiso y deber.

Este año ha sido uno de los más tristes de mi vida, he perdido dos figuras muy importantes en mi vida.

La primera, a Sifu José Ortiz tristemente fallecido el pasado mes de Mayo de 2020, que sin lugar a dudas ha sido una de los “palos” más grandes que he sufrido nunca.  Sifu José Ortiz era mi “maestro”, nunca le estaré lo suficientemente agradecido por todo lo que hizo por mí a través de sus enseñanzas del Ving Tsun que él había aprendido, practicado y difundido por el mundo.

La segunda, el cierre de la escuela tras más de cinco años abierta y donde intente llevar a cabo uno de mis mayores sueños, el que el Ving Tsun llegara al mayor número de personas tal y como yo lo entendía, practicaba y había recibido a través de los años.

Sin duda, ese vacío que me habían dejado hizo mella en mí y esa sensación de luto acrecentada por este confinamiento que hemos padecido durante mucho tiempo me dejo muy tocado física, espiritual y mentalmente.

Pero como bien dice el refranero Español “lo que no te mata, te hace más fuerte” y esa es la sensación que tengo actualmente al haber vuelto con más fuerzas, más ganas, más ilusiones y en definitiva con esperanzas de seguir ayudando a difundir el Ving Tsun de Sifu José Ortiz y el maestro Chan Chee Man a través de la historia y el mundo.

Hoy es uno de los días más felices de mi vida y a la vez de profundo pesar. Es de los más felices porque tengo el privilegio de haber sido reconocido como descendiente en línea directa por el gran maestro Chan Chee Man y triste porque si mi Sifú José Ortiz siguiera con vida esto no habría ocurrido.

Cuando comencé ya has mas de 25 años a practicar Ving Tsun no lo hice con la idea de dar clase, llevar una organización o llegar a obtener el título que ahora he recibido. Lo hice porque en mi búsqueda incesante de un arte marcial que me llenase, que me ofreciese todo aquello que buscaba en esos momentos, llegué hasta el Ving Tsun. No podría haber llegado hasta este momento sin mis Sifus, Julio Martínez, Javier Gutiérrez, Emin Boztepe, José Ortiz y una leyenda como el Maestro Chan Chee Man los cuales han forjado en mi la persona que soy ahora y que continúa siendo un principiante que sigue su camino aprendiendo constantemente y lleno de ilusiones y con cada día más ganas de practicar y aprender. Y también no menos posible gracias a todos aquellos alumnos que han pasado por mi vida y los que aún continúan y que han hecho posible el poder seguir practicando y compartiendo todas aquellas inquietudes, problemas y descubrimientos que he tenido, tengo y tendré pues ahí reside el secreto de no parar nunca de practicar, como dijo un maestro de 92 años que practicaba día a día “el secreto de seguir teniendo ilusión a diario es seguir aprendiendo y descubriendo nuevas cosas”.

Quiero dar sobre todo las gracias al Gran Maestro Chan Chee Man, el cual ha confiado en mí para seguir divulgando todo aquello que nos ha hecho llegar hasta nosotros con su gran entusiasmo, su enorme calidad marcial y sobre todo por ser un espejo como persona y como ser humano en donde mirarse día a día pues tras casi 70 años de practica de Ving Tsun sigue entrenando, compartiendo y respondiendo a todas nuestras preguntas con amabilidad, sin secretos y con una enorme sonrisa en la cara.

Hace ya algún tiempo que el maestro Chan Chee Man me propuso aceptar tal honor, un verdadero regalo, pero no me veía preparado para llevar tal carga sobre mis hombros y sobre todo no creía estar a la altura de Sifu José Ortiz hasta ahora el único que había ostentado tal honor, pero no es menos cierto y así me lo hizo ver el maestro que al fallecer Sifu José Ortiz no iba a quedar ningún descendiente directo reconocido en la VTKA y que pudiera continuar con su legado. Ello me hizo cambiar de opinión por el enorme respeto y las merecidas gracias que le debemos y recordando que el maestro Chan Chee Man es un fiel guardián del sistema que ha mantenido para nosotros intactas las enseñanzas de su Maestro Yip Man y para el sería un enorme pesar el que dichas enseñanzas se perdieran.

Sigo pensando que no soy merecedor de tan grande privilegio, pero con la bendición del maestro Chan Chee Man proseguiré con su legado y el de Sifu José Ortiz aun a sabiendas de que a partir de ahora tengo una gran responsabilidad que intentaré llevar a cabo.

Espero no decepcionarle y que futuras generaciones sepan quien ha sido, quien es y quien fue el gran Maestro Chan Chee Man, Sifu José Ortiz  y el Ving Tsun que nos han transmitido.

Gracias maestros.

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